Como Amygdalus communis o Prunus dulcis se conoce a este árbol caducifolio de forma científica. Su nombre más popular es Almendro y pertenece a la familia de las Rosaceas. Se haya muy extendido por todas las regiones templadas del mundo por cultivo, pero es originario de Asia Central y Mesopotamia.

Se trata de una especie frutal de porte bajo que puede alcanzar de 3 a 5 metros de altura. Crece sobre suelos secos y arenosos, preferentemente calizos y de secano. Tolera mal el frío. Cuando el árbol es joven su tronco presenta una corteza lisa y verde que conforme se va haciendo adulto se resquebraja ligeramente tornándose grisáceo. Las raíces son muy profundas y de crecimiento vertical.

Las hojas son simples, lanceoladas y verdes. Sus ramas dan forma redondeada a su copa. Tiene una floración atractiva blanca o blanco-rosada que se produce a final de invierno y principios de primavera. A estas flores sigue un fruto en drupa cuya semilla, la almendra, es muy apreciada.

Las plagas que pueden afectar al Almendro son los pulgones que atacan los brotes y las hojas deformándolas, la orugueta que se alimenta de las hojas cuando comienzan a brotar, el gusano cabezudo que ataca a las raíces, barrenillos que escarban galerías debajo de su corteza, polillas defoliadoras que se alimenta de las hojas jóvenes, yemas y brotes. Las cochinillas reducen el vigor del árbol. Los antónomos que atacan las yemas de flor y el tigre del almendro que ocasiona graves daños si se desarrollan en gran número pudiendo llegar a producir grandes defoliaciones, lo que debilita enormemente los árboles.

Almendras, frutos del Amigdalus communis

Se usa habitualmente para obtener su fruto, la almendra, muy usada tanto en cocina y repostería tradicionales para elaborar productos como el turrón. El aceite de almendras se usa también en medicina y cosmética.