El 11 de diciembre se celebra el día internacional de las montañas.

El creciente interés por las montañas llevó a la asamblea general a declarar 2002 como año internacional de las montañas, esto propició que en 2003 se celebrara el primer día internacional.

Podríamos remontarnos más atrás, cuando en 1992 se incluyó en el programa 21 (un plan de acción sostenible promovido por la ONU) un documento titulado “Ordenación de los sistemas frágiles, desarrollo sostenible de las zonas de montaña”.

¿Qué son las montañas y cómo se forman?

Como sabréis, las montañas son elevaciones del terreno, sin embargo, no existe una definición concreta de lo que es una montaña. El uso de esta palabra está lleno de localismos y puede referirse tanto a una gran elevación empinada como a una colina o incluso al medio montañoso en su conjunto.

Las montañas se forman como consecuencia de las fuerzas tectónicas, que al desplazarse e interactuar unas con otras, generan la Orogénesis, un proceso en el cual, dos placas tectónicas se chocan y una de ellas se pliega sobre sí misma, generando estas elevaciones del terreno.

En ocasiones, la Orogénesis también puede provocar la erupción de material magmático a la superficie, lo que conocemos como volcanes o erupciones, este fenómeno sucede cuando una de las placas se hunde hacia el interior y es afectada por el calor y la presión del manto terrestre.

Día internacional de las montañas

La importancia de las montañas para el medio ambiente

En las montañas se encuentra aproximadamente la mitad de la reserva de biodiversidad del planeta, además, son nuestra principal fuente de agua dulce, por lo que su conservación es de vital importancia para la humanidad.

No obstante, están siendo gravemente amenazadas por la sobreexplotación y el cambio climático, que provocan el derretimiento de los glaciares de montaña a una velocidad sin precedentes. Esta pérdida de los glaciares no solo afecta a los suministros de agua dulce, sino que también dificulta la vida de las personas que viven a gran altura, generando inundaciones en cosechas y pueblos.

Las montañas ofrecen múltiples oportunidades, tanto en agricultura, ganadería, turismo y en conservación de especies, además de utilizar las corrientes de sus ríos para obtener energía renovable mediante turbinas hidráulicas.

Casi el 70 por ciento de la tierra montañosa se usa para el pastoreo, el abono que depositan estos animales mejora la fertilidad del suelo, esta actividad no degrada el paisaje, sino que lo hace más fructífero para los agricultores. No debemos negar o prohibir toda actividad económica en las zonas montañosas, pero sí limitar su explotación y tala masiva, de esta forma su conservación será viable y a la vez podremos aprovechar sus recursos de forma sostenible.

Lemas del día internacional de las montañas

Día internacional de las montañas

2021 el turismo sostenible en las montañas

El turismo de montaña representa entre un 15 y un 20 por ciento del turismo mundial. Aunque no es la opción más masificada, el turismo genera un gran impacto y puede degradar el entorno, por lo que es importante formar y concienciar a los turistas en la conservación de las montañas, es responsabilidad de todos que nuestros montes estén limpios para que puedan seguir disfrutando, de esta forma, no solo se mejora el entorno natural, sino también la economía de ese turismo, que es uno de los más afectados por el COVID-19.

2020 la biodiversidad en las montañas

Las montañas tienen un papel muy importante como contenedoras de un gran número de especies de fauna y flora, algunas de las cuales son endémicas. La conservación de esta biodiversidad está viéndose afectada por la explotación insostenible, tanto agrícola como minera, la caza, la tala y el calentamiento global, uno de los principales objetivos de este día es promover la importancia de esta biodiversidad y proponer alternativas sostenibles que mantengan tanto el paisaje como los servicios ecosistémicos que proporcionan las montañas.

2019 las montañas son importantes para los jóvenes

Este lema se planteó para poner el foco en el problema de la despoblación de las zonas agrícolas de montaña, y es que los jóvenes que viven en zonas de montaña cada vez emigran más debido a la escasez de oportunidades laborales. Además, la degradación del suelo dificulta cada vez más la actividad agrícola en estas zonas. Desde la ONU y la FAO se propone una inversión en formación, acceso al empleo y una mejora de los servicios públicos para tratar de frenar la despoblación masiva que sufren los poblados situados en las montañas.