Las plantas forestales constituyen la columna vertebral de nuestros ecosistemas terrestres. Son los elementos vegetales que, utilizando un símil, se puede decir que son ingenieros de la naturaleza que estructuran el paisaje, regulan los ciclos hídricos, construyen suelo fértil y albergan la mayor parte de la biodiversidad del planeta.

En el ámbito de la restauración paisajística y la jardinería sostenible, su correcta selección y uso no es una opción, sino la base sobre la que se fundamental y se asienta el éxito y la resiliencia de cualquier proyecto.

Desde la recuperación de una ladera degradada por la erosión hasta el diseño de un parque urbano que actúe como refugio climático, las plantas forestales son especies esenciales. Su implantación no solo es un acto de reforestación; es un proceso de reconstrucción ecológica que busca devolver la funcionalidad y la estabilidad a entornos que han sido alterados.

El valor ecosistémico de las plantas forestales.

El verdadero valor de un catálogo de especies forestales reside en comprender su multifuncionalidad. Cada árbol y arbusto desempeña un papel crucial. Por ejemplo, en el ámbito de la regulación hídrica y control de la erosión, sus copas interceptan la lluvia, reduciendo el impacto directo sobre el suelo, mientras que sus sistemas radiculares actúan como una malla natural que cohesiona las partículas, previene la escorrentía y favorece la infiltración de agua, recargando los acuíferos.

Sobre la mejora del suelo, la caída de hojarasca y su posterior descomposición, generan materia orgánica, enriqueciendo el perfil edáfico y mejorando su estructura y fertilidad.

También participan como sumideros de carbono. A través de la fotosíntesis, las masas forestales capturan grandes cantidades de CO2 atmosférico, desempeñando un papel clave en la mitigación del cambio climático.

Y la creación de hábitats, porque ofrecen refugio, alimento y zonas de cría para una inmensa variedad de fauna, desde microorganismos del suelo hasta grandes mamíferos y aves, fomentando la conectividad ecológica.

Alcornoques en el bosque

Aplicaciones de las plantas forestales en proyectos de restauración y paisajismo.

El uso de plantas forestales abarca un amplio espectro de actuaciones técnicas. Su aplicación más común incluye la forestación, es decir, la creación de nuevas masas forestales en terrenos donde históricamente no las había, y la reforestación, que consiste en repoblar zonas que perdieron su cubierta arbórea.

No obstante, su empleo es determinante en proyectos de bioingeniería del paisaje, donde se utilizan para la estabilización de taludes, la restauración de riberas y la creación de corredores verdes que conectan ecosistemas fragmentados.

En el paisajismo, tanto público como privado, la tendencia se inclina hacia el uso de especies autóctonas por su adaptabilidad, bajos requerimientos de mantenimiento y perfecta integración en el entorno.

Claves para la elección de especies de plantas forestales.

La selección de las especies adecuadas es el factor más determinante para garantizar el éxito de una plantación. Lejos de ser una decisión arbitraria, debe basarse en un análisis técnico riguroso. Algunos aspectos son:

  • Procedencia de la planta: Es fundamental utilizar planta de origen local o de regiones con condiciones ecológicas similares. La procedencia garantiza la adaptación genética de la especie al clima, suelo y plagas de la zona, multiplicando sus probabilidades de supervivencia y desarrollo.
  • Adecuación al medio físico: Se debe realizar un estudio detallado del emplazamiento, analizando factores como el tipo de suelo (textura, pH, profundidad), la climatología (precipitaciones, temperaturas, vientos dominantes) y la topografía (altitud, orientación, pendiente).
  • Objetivos del proyecto: La selección variará si el fin es el control de la erosión (priorizando especies de rápido crecimiento y sistema radicular potente), la creación de un hábitat específico (seleccionando especies nutricias para la fauna local) o la producción maderera.
  • Sucesión ecológica: Un proyecto de restauración robusto no se limita a plantar las especies de la etapa final o clímax. Debe incorporar especies pioneras, que preparan el terreno y crean las condiciones para que otras más exigentes puedan establecerse posteriormente, imitando la dinámica natural del ecosistema.

Viveros especializados en planta forestal.

El origen de una plantación forestal exitosa está en el vivero que las produce. Los viveros especializados en planta forestal para restauración son centros de alta tecnificación donde cada fase del cultivo está orientada a producir plantas robustas y preparadas para su supervivencia en campo.

Una producción de excelencia se caracteriza por factores como, por ejemplo, el control del sustrato, mediante la utilización de mezclas equilibradas que aseguren una buena aireación y drenaje, promoviendo un sistema radicular sano y fibroso, sin malformaciones.

Una fertilización ajustada, centrada en la búsqueda de un crecimiento equilibrado, evitando un desarrollo excesivamente rápido y tierno que haría a la planta vulnerable tras el trasplante.

Un manejo fitosanitario preventivo, priorizando métodos de control biológico para minimizar el uso de productos químicos.

Y un proceso de endurecimiento. Antes de su expedición, las plantas son sometidas a condiciones ambientales más duras (menor riego, mayor exposición solar) para aclimatarlas a su destino final.

Los formatos de presentación más comunes son en bandejas de alveolos forestales, que protege el cepellón y facilita una alta tasa de supervivencia, y la planta a raíz desnuda, una opción económicamente ventajosa para ciertas especies y épocas de plantación.

Zona forestal mediterránea

Catálogo de plantas forestales para la restauración.

A continuación, presentamos una relación de las especies forestales más cultivadas y empleadas en proyectos de restauración del paisaje, paisajismo y jardinería en nuestro ámbito geográfico.

Este catálogo no pretende ser una guía prescriptiva, sino una herramienta de consulta para el profesional, que deberá siempre contrastar la idoneidad de cada especie con las condiciones específicas de su proyecto.

En alvéolo forestal:

En contenedor y bandeja Forestal de 1.200 cc: